El Secreto de Muchos Años
He pasado muchos años guardando esta historia cerca de mi corazón.
Hoy, mientras el mundo observa la Luna una vez más con la misión Artemis II, finalmente estoy abriendo mi cápsula del tiempo personal.
1972 fue el año en que me encontré de pie a la sombra de un gigante. No solo estaba mirando un cohete; estaba viendo a la persona con la que mi padre compartía cuarto prepararse para salir de la Tierra.
Como niños, todos soñamos con lo que queríamos llegar a ser algún día.
Ya sea que la vida se desarrolló como la imaginábamos o no, muchos de esos sueños nacieron de momentos que nos moldearon silenciosamente en el camino.

De niños, mis hermanos y yo, gracias al trabajo de mi papá, tuvimos la oportunidad de vivir experiencias que permanecerían con nosotros toda la vida.
Una de ellas comenzó con un viaje familiar a Florida, para la apertura de Walt Disney World, una invitación que vino de Roy E. Disney, a quien mi papá había conocido mientras trabajaba en la planificación de los hoteles Disney en Orlando.
Después de esa visita inolvidable, mi papá nos llevó al Centro Espacial Kennedy, donde vimos naves espaciales y cohetes que ya habían viajado al espacio.
Dentro del inmenso Edificio de Ensamblaje de Vehículos, nos encontramos ante algo extraordinario: el módulo lunar y el cohete Saturno V que más tarde formarían parte del alunizaje del Apolo 16, todavía en construcción.
El aire dentro de ese edificio se sentía diferente: fresco, inmenso y con olor a metal y ambición.
Fue allí cuando mi papá nos contó una historia que hizo que todo se sintiera aún más real.
Años antes, mientras estudiaba en la Academia Naval Admiral Farragut en St. Petersburg, su compañero de cuarto había sido Charlie M. Duke.
Estábamos asombrados.
¡Nuestro padre, amigo de un astronauta!
Unos meses después, nos dijo algo que apenas podíamos creer: Charlie M. Duke, junto con John W. Young y Thomas Ken Mattingly, había sido asignado a la misión Apolo 16 y nos invitó a asistir al lanzamiento programado para el año siguiente.
Estábamos llenos de emoción. La espera parecía interminable.
Los sueños son poderosos, pero a veces se manifiestan de maneras que cambian la historia. A medida que nos acercamos al aniversario de esta misión histórica, compartiré el momento en que vimos al Saturn V cobrar vida.
La cuenta regresiva para abril de 1972 había comenzado oficialmente para nuestra familia. Poco sabía yo que estar de pie a la sombra del Saturn V, era solo el comienzo.
Próximamente: De un dormitorio de high school a la Luna: nuestro viaje al corazón del Kennedy Space Center.

👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻 Interesantísimo Malú , qué asombrosos momentos…Nos dejas con terrible zozobra sobre lo que ocurrió después….. Continúa el relato que nos carcome la duda 🙏🏻
Muchas gracias Erick!
En los próximas días se publicará la continuación de la historia con videos reales
Muchas gracias por compartir tu Historia.. un abrazo.!!!
Gracias Poncho! Las próximas prublicaciones de este seriei, ncluyen videos